Como bien sabréis, últimamente ando a vueltas con las historias budistas o koans, al principio dejé que la dinámica de estos pequeños cuentos explicase su significado, como los antiguos maestros en este arte, viendo que son más complicados que un simple cuento y con una dinámica muy dura los explicaré como buenamente pueda, por si esto os sirve de algo.
Para explicar la dinámica en los koans, no hay nada mejor que el de "señalar la luna", este se narra así:
"Había una vez un monje que le dijo al Maestro chan Fa Yen:
-No os pregunto, Maestro, cuál es el significado de "señalar" (chih). Deseo que me expliquéis el verdadero significado de la "luna" (yueh).
-Parece que has comprendido el significado de "señalar". ¿Puedes decirme lo que significa?
En ese momento, otro monje dijo al Maestro:
-No os preguntaré cuál es el significado de la "luna". Deseo que me digáis el verdadero significado de señalar".
-La luna -fue la respuesta.
-Yo pregunto cuál es el significado de "señalar" -protestó el monje-. ¿Por qué respondéis la "luna"?
Porque tú preguntas que significa "señalar" -respondió el Maestro".
La mente de Buda está libre de piedad y alegría ¿qué quiere decir? que cuando te pregunten por una cosa, respondas con otra y cuando te pregunten con otra, responde con una, sin piedad y sin alegría. Nunca estás obligado a responder sobre tu vida y tú, hazte a la idea.
Quizá os hayáis quedado de piedra con esto de que no es obligatorio responder con cosas que impliquen alegría o piedad, pero ¿y si os dijera que el primero que tiene que preocuparse por uno mismo y su desarrollo es uno? ¿cómo encajarías eso en un mundo tan hiperconectado? A esta cuestión hace referencia el koan de "cómo pueden la hierba y los árboles ser iluminados", que ahora os pondré a continuación:
"Durante el periodo Kamakura, Shinkan estudió tendai seis años, y luego siete zen. Viajó entonces a China, donde continuó aprendiendo zen trece años más.
Al volver a Japón, muchos eran los que deseaban entrevistarse con él para aclarar algunos puntos oscuros. Pero cuando Shinkan recibía invitados, lo cual era poco frecuente, rara vez respondía a sus preguntas.
Un día, un estudiante que contaba a la sazón cincuenta y cinco años le contó lo siguiente: "He estudiado en la escuela de pensamiento tendai desde que era solo un chiquillo, pero hay algo que nunca pude comprender. Según la doctrina tendai, en un hecho que hasta la hierba y los árboles llegarán algún día a alcanzar el estado de iluminación. A mí esto me suena bastante extraño".
"¿De qué sirve discutir si la hierba o los árboles pueden llegar a ser iluminados?", preguntó Shinkan. "La cuestión es más bien cómo podrías tú mismo alcanzar ese estado. ¿No te has detenido a considerarlo?"
"La verdad es que nunca vi las cosas desde ese punto de vista", admitió el hombre.
"Entonces vete a casa y piensa en ello", concluyó Shinkan".
¿Para que sirve mejorar lo que tienes a tu alrededor si no te mejoras tu mismo? Sumado a porqué no debes de tener piedad ni alegría en las respuestas (por lo general), es una invitación a "mandar a pastar" a la gente que tienes a tu alrededor cada vez que te preguntan.
Por eso, cada vez que "caigas en redondo" por una de tus afirmaciones piensa un poco, que dando una respuesta carente de pasión al mismo problema y evitando responder directamente, sino en aras de tu propio beneficio, te vendrá mejor que una respuesta más certera.
Para explicar la dinámica en los koans, no hay nada mejor que el de "señalar la luna", este se narra así:
"Había una vez un monje que le dijo al Maestro chan Fa Yen:
-No os pregunto, Maestro, cuál es el significado de "señalar" (chih). Deseo que me expliquéis el verdadero significado de la "luna" (yueh).
-Parece que has comprendido el significado de "señalar". ¿Puedes decirme lo que significa?
En ese momento, otro monje dijo al Maestro:
-No os preguntaré cuál es el significado de la "luna". Deseo que me digáis el verdadero significado de señalar".
-La luna -fue la respuesta.
-Yo pregunto cuál es el significado de "señalar" -protestó el monje-. ¿Por qué respondéis la "luna"?
Porque tú preguntas que significa "señalar" -respondió el Maestro".
La mente de Buda está libre de piedad y alegría ¿qué quiere decir? que cuando te pregunten por una cosa, respondas con otra y cuando te pregunten con otra, responde con una, sin piedad y sin alegría. Nunca estás obligado a responder sobre tu vida y tú, hazte a la idea.
Quizá os hayáis quedado de piedra con esto de que no es obligatorio responder con cosas que impliquen alegría o piedad, pero ¿y si os dijera que el primero que tiene que preocuparse por uno mismo y su desarrollo es uno? ¿cómo encajarías eso en un mundo tan hiperconectado? A esta cuestión hace referencia el koan de "cómo pueden la hierba y los árboles ser iluminados", que ahora os pondré a continuación:
"Durante el periodo Kamakura, Shinkan estudió tendai seis años, y luego siete zen. Viajó entonces a China, donde continuó aprendiendo zen trece años más.
Al volver a Japón, muchos eran los que deseaban entrevistarse con él para aclarar algunos puntos oscuros. Pero cuando Shinkan recibía invitados, lo cual era poco frecuente, rara vez respondía a sus preguntas.
Un día, un estudiante que contaba a la sazón cincuenta y cinco años le contó lo siguiente: "He estudiado en la escuela de pensamiento tendai desde que era solo un chiquillo, pero hay algo que nunca pude comprender. Según la doctrina tendai, en un hecho que hasta la hierba y los árboles llegarán algún día a alcanzar el estado de iluminación. A mí esto me suena bastante extraño".
"¿De qué sirve discutir si la hierba o los árboles pueden llegar a ser iluminados?", preguntó Shinkan. "La cuestión es más bien cómo podrías tú mismo alcanzar ese estado. ¿No te has detenido a considerarlo?"
"La verdad es que nunca vi las cosas desde ese punto de vista", admitió el hombre.
"Entonces vete a casa y piensa en ello", concluyó Shinkan".
¿Para que sirve mejorar lo que tienes a tu alrededor si no te mejoras tu mismo? Sumado a porqué no debes de tener piedad ni alegría en las respuestas (por lo general), es una invitación a "mandar a pastar" a la gente que tienes a tu alrededor cada vez que te preguntan.
Por eso, cada vez que "caigas en redondo" por una de tus afirmaciones piensa un poco, que dando una respuesta carente de pasión al mismo problema y evitando responder directamente, sino en aras de tu propio beneficio, te vendrá mejor que una respuesta más certera.
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