Hace algunos días llamé idiotas a la gran mayoría de los que no se esforzaban en hacer su vida y me leían, he observado cambios en vuestro comportamiento. Confío en que habréis hallado, estos días de cambios, vuestro lugar en el mundo para empezar el nuevo año. Para los que no hayáis hallado esto os pondré un cuento idiota (manifiéstese mi "idiota" como un calificativo y no en el grado de insulto):
"Un estudioso y devoto buscador de la verdad llegó a la tekkia de Bahaudin Naqshband.
Siguiendo la costumbre, asistió a las charlas y no planteó preguntas.
Cuando Bahaudin al final le dijo: "Pregúntame algo, este hombre se manifestó:
-Shah, antes acudía a ti y estudiaba tal y cual filosofía bajo tal y cual aspecto. Atraído por tu reputación, viajé hasta tu tekkia.
Al oír tus enseñanzas he quedado impresionado por lo que dices y deseo continuar estudiando contigo.
Pero, como estoy tan agradecido y apegado a mis anteriores estudios y maestro, me gustaría que me explicaras su conexión con tu trabajo o que me hicieras olvidarlos, de manera que pudiera continuar sin una mente dividida".
Bahaudin dijo:
-No puedo hacer ninguna de las dos cosas. Lo que sí puedo hacer, no obstante, es informarte de que uno de los signos más seguros de la vanidad humana es estar apegado a una persona y a un credo, e imaginar que dicho apego proviene de una fuente superior. Si un hombre se obsesiona con los dulces, los llamaría divinos, si alguien se lo permitiera.
Con esta información puedes aprender sabiduría. Sin ella, sólo puedes aprender el apego y llamarlo gracia.
El hombre que necesita "malumat" (información), siempre supone que necesita "maarifat" (sabiduría).
Si realmente es un hombre de información verá que la próxima cosa que necesita es sabiduría.
Si es un hombre de sabiduría, sólo entonces estará libre de la necesidad de información".
¿Entendéis ahora porqué la mayor parte de las personas son idiotas en internet? Es connatural a ser idiota por el simple hecho de que la información a lo único que puede tender es a la sabiduría y solo será sabiduría cuando esté libre de información, que según los anteriores koans, que os he puesto en anteriores entradas, solo pueden llevar al estado de necedad inicial, una y otra vez. Por ello se produce un curioso fenómeno en las redes sociales, que a no ser que seas una persona de la que se pueda aprender mucho, no se te preguntará nunca y tardará en respondérsete y mientras más preguntes menos se te responderá, en efecto colateral.
Todo esto es útil si pensamos en el "principio social", de nuestros sistemas legales, como una herramienta que hace que al mismo tiempo que el sistema es tu amigo, te hunda más en el abismo por ser una persona dependiente de la necesidad de información, vanidoso y un constante coladero de preocupaciones. Por eso, aquí, como bien he dejado caer, es necesario que el sistema social, en vez de desaparecer (lo cual es utópico si lo analizamos, como yo lo he analizado, friamente, con bastante anterioridad, en otras entradas) vuelva a su forma de ver jerárquica o más tendente a la jerarquía, como en este último caso da a entender el cuento idiota.
¡Ojalá demostréis todos vuestra verdadera jerarquía!
"Un estudioso y devoto buscador de la verdad llegó a la tekkia de Bahaudin Naqshband.
Siguiendo la costumbre, asistió a las charlas y no planteó preguntas.
Cuando Bahaudin al final le dijo: "Pregúntame algo, este hombre se manifestó:
-Shah, antes acudía a ti y estudiaba tal y cual filosofía bajo tal y cual aspecto. Atraído por tu reputación, viajé hasta tu tekkia.
Al oír tus enseñanzas he quedado impresionado por lo que dices y deseo continuar estudiando contigo.
Pero, como estoy tan agradecido y apegado a mis anteriores estudios y maestro, me gustaría que me explicaras su conexión con tu trabajo o que me hicieras olvidarlos, de manera que pudiera continuar sin una mente dividida".
Bahaudin dijo:
-No puedo hacer ninguna de las dos cosas. Lo que sí puedo hacer, no obstante, es informarte de que uno de los signos más seguros de la vanidad humana es estar apegado a una persona y a un credo, e imaginar que dicho apego proviene de una fuente superior. Si un hombre se obsesiona con los dulces, los llamaría divinos, si alguien se lo permitiera.
Con esta información puedes aprender sabiduría. Sin ella, sólo puedes aprender el apego y llamarlo gracia.
El hombre que necesita "malumat" (información), siempre supone que necesita "maarifat" (sabiduría).
Si realmente es un hombre de información verá que la próxima cosa que necesita es sabiduría.
Si es un hombre de sabiduría, sólo entonces estará libre de la necesidad de información".
¿Entendéis ahora porqué la mayor parte de las personas son idiotas en internet? Es connatural a ser idiota por el simple hecho de que la información a lo único que puede tender es a la sabiduría y solo será sabiduría cuando esté libre de información, que según los anteriores koans, que os he puesto en anteriores entradas, solo pueden llevar al estado de necedad inicial, una y otra vez. Por ello se produce un curioso fenómeno en las redes sociales, que a no ser que seas una persona de la que se pueda aprender mucho, no se te preguntará nunca y tardará en respondérsete y mientras más preguntes menos se te responderá, en efecto colateral.
Todo esto es útil si pensamos en el "principio social", de nuestros sistemas legales, como una herramienta que hace que al mismo tiempo que el sistema es tu amigo, te hunda más en el abismo por ser una persona dependiente de la necesidad de información, vanidoso y un constante coladero de preocupaciones. Por eso, aquí, como bien he dejado caer, es necesario que el sistema social, en vez de desaparecer (lo cual es utópico si lo analizamos, como yo lo he analizado, friamente, con bastante anterioridad, en otras entradas) vuelva a su forma de ver jerárquica o más tendente a la jerarquía, como en este último caso da a entender el cuento idiota.
¡Ojalá demostréis todos vuestra verdadera jerarquía!
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