El valor de un "sí" y un "no"

Hoy me propongo explicaros el significado interno de "si" y "no", y me diréis, ¿cómo puedes pretender hacer una cosa que implica otras tantas? Os lo explicaré como pueda a través de dos koans de iluminación. El primero de ellos se titula "entre sí y no" y versa así:

"Había una vez un laico que preguntó al Maestro chan Chi San si existía realmente un Paraíso y un Infierno.
-Sin duda, existe -fue la respuesta.
-¿Existen los tres tesoros, Buda, Dharma y Estado monacal?
-Si, existen. Y todas las demás respuestas al laico fueron: sí, sí...
Por último, el laico empezó a sospechar.
-Escuchad -dijo con irritación-, siempre respondéis "sí". ¿Estáis seguro de que no habéis respondido erróneamente a mis preguntas? La última vez que visité al Maestro Ching Shan vi que sus respuestas a mis preguntas eran exactamente contrarias a las vuestras. ¿Por qué?
-¿Estás casado? -le preguntó de repente el Maestro.
-Por su puesto que sí.
-Dime, ¿está el Maestro Ching Shan casado?
-Por supuesto que no -se rió el seglar.
-Ahora dime, ¿qué tiene de erróneo que Ching Shan respondiera sólo "no" a todas tus preguntas?
Al oír esto, el seglar alcanzó la realización instantánea, presentó sus respetos al Maestro y regresó a su casa gozoso".

Este grandioso cuento nos da una imagen de un seglar, al que se le responde "no", siempre, y se le contesta con "sí" con un maestro diferente ¿no os suena raro esto? Analicémoslo con el koan de "temperamento":

"Un estudiante se quejaba en cierta ocasión ante Bankei: "Maestro, tengo muy mal temperamento. ¿Cómo podría controlarlo?"
"Tienes algo muy raro", replicó Bankei. "Déjame verlo".
"No puedo enseñarlo en este momento", dijo el otro.
"¿Cuándo podrás hacerlo", preguntó Bankei.
"Surge de improviso", contestó el estudiante.
"Entonces", concluyó el maestro, "no debe ser tu propia naturaleza. Si lo fuera, podrías enseñármelo cuando quieras. No lo llevabas contigo cuando naciste, y tus padres no te lo dieron. Piensa en ello"".

En este cuento, tenemos otra vez el "sí" y el "no", este se manifiesta en el "sí" como respuesta aparente del maestro y el "no", la afirmación del estudiante. Es sin duda el mismo parámetro de respuestas de los anteriores cuentos.

¿Cuál es el parámetro?

Veréis, al igual que sucede con la religión cristiana, el "sí" es mundano, es la respuesta que da un seglar y el "no" es la respuesta monacal o que se abstiene de lo deseoso. Por lo tanto, cuando en el primer cuento le dicen "no", lo están matando por dentro, ya que no es su naturaleza, su naturaleza es "sí", sí a la vida, a la despreocupación, a las mujeres y a las estupideces relativistas. Cuando en el segundo cuento el monje le habla de su carácter y dice "no", está refiriéndose a su carácter monacal y el maestro restándole la escasa importancia que tienen sus ramalazos de "sí", en parte porque es un monje como él.

Hoy, en la página de "Sé como José" se ha venido a hacer alusión a este "sí" mundano, no se bien si por el carácter de la gente que la poblaba o por el propio administrador de esta, que seguramente tenía cosas más importantes de las que preocuparse ante la creciente demanda de sus valoraciones en forma de imágenes visuales.



Tened en cuenta que vivimos en un mundo en el que ya no se dice a todo "sí, sí" o "no, no" como dicen estos koans y las enseñanzas de Jesús, que son los únicos que tienen lo que en la religión musulmana se llama una de las características del cristiano, que es el monacato osea el "no, no". En esos países es un "sí, sí" siempre y en los civilizados, como los nuestros (los cuales tienden a eso), se pueden dar los cuatro estados: "sí, sí" (que sería golpearle con un palo), "no, no" (que va siendo difícil, sobre todo no hacer nada) y "si, no" y "no, si" (que ya es algo más normal, que sería golpearle con una cartulina o guardar algo de rencor).

José sería un laico, que no seglar y por supuesto no tendría el carácter monacal y menos de pequeño (que los he conocido así). En otros tiempos menos laicos podría ser considerado un atentado contra la religión cristiana en España, hoy día, no. Lo cual no explica los ataques laicistas de gran parte de las izquierdas a la religión en sus dos sentidos, pero que de todos modos nos permiten una sociedad más colorista y abierta. Sobre todo, nos ha de abrir los ojos ante las agresiones sexuales y violaciones en ciertos lados de Alemania por cierta de parte los exiliados sirios, los cuales obviamente son musulmanes.

¡Piénsatelo!

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