Menos fiesta y más tragar

¡Hola a todos!

Están sucediendo bastantes cosas estas fiestas, el fin de año ha sido bastante bueno y sin edulcorantes externos por parte de otros, ya sabemos que lo que está edulcorado es de mala calidad y a ello os propongo que logréis llegar.


Estos días he estado a vueltas con una serie de koans que os pondré a continuación, los cuales me instaron a ser más comedido en mis felicitaciones navideñas y de fin de año. El primero de ellos se titula "la Budeidad se halla bajo el sol; la Budeidad se halla bajo la luna" y dice así:


"Cuando el Maestro chan Ma Tsu estaba agonizando, un prior le preguntó:

-Maestro, ¿Cómo es vuestra mente en estas horas finales?
-...Y estar bajo la Budeidad-sol, y estar bajo la Budeidad-luna...
-fue la respuesta del Maestro".

Podemos entender que la vida es larga y prospera bajo el "sol", pero cuando llega la noche y esta termina, bajo la "luna", se acaba el día. Pues así ha sido el año pasado, ha habido mucho sol (muchísimo) y en los últimos meses ha oscurecido y, ahora, estoy pendiente de que vuelva a salir el sol. Este tiene que ser el año de la inspiración, de la nueva vida, porque todo lo anterior voló de mejores o peores maneras.


Este tiene que ser el año en el que vuelva a salir el sol y no se oculte en una década al menos, pero antes, la noche se ha de llevar unas cuantas cosas que espero no volver a ver.


El siguiente de los koans se titula "el aristócrata zoquete":


"Dos maestro zen, Daigu y Gudo, fueron invitados a la mansión de un noble que quería financiar la construcción de un templo. Nada más llegar, Gudo le dijo: "Sois sabio por naturaleza, y me complace observar que poseéis una habilidad innata para el aprendizaje del zen".
"¡Tonterías!", exclamó Daigu. "¿Por qué adulas a este zoquete? Puede que sea un noble señor, pero en cuanto respecta al zen no es más que un vulgar analfabeto".
Consecuencia de ello fue que, en lugar de construir el templo para Gudo, el aristócrata prefirió a Daigu y se convirtió en su discípulo".

Así como la historia anterior enseña que todo tiene un ciclo de vida, esta nos enseña que las argucias nunca sirven para hacerse más notable, el deseo lo único que hace es turbarte. He ahí la pregunta que me ha estado dando vueltas en la mente: ¿un internet atractivo o un internet deseoso-vicioso y adulador?

Como se que sois idiotas en su gran mayoría, os recomiendo que os esforcéis cuanto podáis estos años, que el invierno viene, puede suceder cualquier cosa y venir la luna a llevarse vuestra vida.

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