¿Para qué quieres tú saber lo que hay al final? "El estado final de Lung-ya"

"Un monje le preguntó a Lung-ya: "¿Qué alcanzaban los viejos maestros al entrar en el estado final?". "Eran como ladrones entrando a hurtadillas en una casa vacía", fue la respuesta".

No es baladí esta cuestión, imagínate que tienes novía o una amiga muy especial en tu vida y dice que está sola en su casa, cualquier hombre normal y corriente volaría allí e intentaría seducirla aprovechando que está sola, practicando bello sexo en multitud de ocasiones. Esa es una visión del "estado final".

¿Está bien?

Esto es un koan budista, por lo tanto, mientras haya deseo, no está bien ¿y por qué no? imagínate que sale mal, tú o tu pareja os volvéis violentos el uno contra el otro, lo que era placentero pasa a ser dañino o aprovechando la coyuntura de que estáis solos entra alguien a la casa y os roba, mata u os agrede de cualquiera de las maneras posibles u os sorprenden sus padres que no están dispuestos económicamente a que mantengáis una relación. Pues como dicen los maestros zen, para eso te quedas en tu casa tan a gusto y le dices a tu chica que cierre bien las puertas de su casa y que se cuide.

Siendo sincero, ¿por qué rechazar una posibilidad de mojar?

Si eres inteligente y tu pareja también, os daréis cuenta de que con semejante proposición de ella o él solo deberéis escoger el sitio donde os sintáis más seguros para empezar a hacer lo que teníais pensado. Ese preludio es lo que desde antiguo se decía un "afacer" y que solo conllevaba sexo a la llegada del matrimonio.

Como decía uno de los que comentó este koan hace siglos, los tesoros que esperabas encontrar en tu casa, ya los tenías de antemano ¿de qué sirve correr cuando ya los tienes? solo hay que protegerlos.

Esto mismo lo dicen en su #33 los de "Sé como José", si es que hay alguno que no haya comprendido este razonamiento.

¡Qué tengáis buen día!

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