-Time line original de la conversación por internet.
->X X X Con tanta erudición bibliográfica cuesta seguirte...y, a veces, tu tono desentona. Te lo digo con cariño y aprecio ya que no entiendo la ética de otro modo.
->YO: X X creo que la mejor manera de ser consciente de la ética es tomando consciencia de uno mismo y desde el lugar en el que comunica, ¿no crees que el miedo y demás factores son importantes de cara al respeto, que es importante para la ética?
Respeto tu contestación, pero lo siento, esta esta es mi forma de pensar. ¡Buenas tardes!
Respeto tu contestación, pero lo siento, esta esta es mi forma de pensar. ¡Buenas tardes!
->X X X El respeto, desde mi punto de vista, no se gana con el miedo, El respeto se gana con la coherencia y el ejemplo.
->YO: X X, ¿entonces a qué estás esperando a tener respeto? Ya hablamos esto hace un tiempo, y de momento soy de los de la opinión de que es mejor enseñar enseñando, que ejemplificando.
Por favor, perdóname pero esta es mi forma de pensar.
->X X X La mejor manera de enseñar no es repitiendo citas de libros. Supongo que a eso lo llamas ejemplificar, es decir, el mostrar lo que dijo otro. Eso es interesante y aporta mucho, pero a la larga se olvida. Para mi la mejor manera de enseñar es lograr que el otro acabe haciendo y enseñando lo aprendido a los demás. DE no ser así, se corre el peligro de no ser entendido, ni comprendido y, quizás, a la larga olvidado por aburrido.
->YO: X X para ello está la capacidad de utilizar el formato de los epimerismos, que es tradición grecolatina, los aforismos y máximas para la ética (entre otros), y los proverbios, refranes, sentencias y dichos (entre otros), para la moral. Si no es así, nos queda toda una cultura de enajenación personal, a través de las redes sociales e internet, más cercana a la modernidad líquida por su fin que por su causa, y que no tiene más de 20 años de experiencia en este mundo.¿Cómo calificarías el materialismo del sujeto y su historia? Creo que esta pregunta es conveniente que todo el mundo se la haga, ¿paso atrás o paso adelante?
¡Gracias por el interés! Pero, pero creo que no son preguntas que se resuelvan en 5 segundos de lucidez en redes sociales, mantengo la postura de que son más útiles las propuestas empiristas para ello. Miraos este artículo y decidme si no tiene visos de ser real en la comunicación: http://www.elmundo.es/.../08/5899b34346163fb5248b45a6.html
¡Buenas tardes!
-SINTESIS Y ANTÍTESIS FINAL.
->Más que conversación me referiría al diálogo..
La aparición del diálogo entre dos seres humanos se produce en la Antigüedad grecolatina clásica y resulta ser una evolución las tecnologías de la información y las comunicaciones frente a la oralidad existente en la época y es una de las grandes revoluciones de la humanidad previa a la aparición de la escritura.
Por primera vez, la comunicación consiste en pedir a un interlocutor que repitiera lo que había dicho y explicara lo que quería decir. Es decir, la función originaria de la pregunta dialéctica era simplemente obligar al interlocutor a repetir una enunciación ya hecha, con la premisa tácita de que la enunciación era en cierto modo insatisfactoria y que era mejor formularla de nuevo.
Con la dialéctica nacía un nuevo vocabulario de preguntas y respuestas y la nueva sintaxis, que modificaba en sus raíces la cultura oral, repetitiva y poética, basada en la memorización y las imágenes, se convertía en un discurso donde se presenta una tesis (visión de una concepción), una antítesis (visión de los problemas de la concepción expuesta).
De la confrontación surge la síntesis que es una resolución o nueva comprensión del problema. Y así se formuló una nueva mentalidad y la fuente cultural de la que nació la filosofía y la ciencia y que ha pervivido hasta nuestros tiempos.
Por tanto, el diálogo es un dispositivo de generación de conocimiento consistente en el intercambio de información/conocimiento entre pares que parten del no cuestionamiento de un determinado grupo de contextos, valores y significados. Prácticamente la totalidad del intercambio científico es diálogo.
El diálogo es la forma más frecuente de desarrollo de conocimiento en una comunidad, pero cuando se plantea entre pares de comunidades distintas, el diálogo solo puede ser una imposición de unos contextos, de unos significados sobre otros. Es, en este sentido, de naturaleza opuesta a la conversación, que plantea el intercambio desde la puesta en cuestión de los contextos de ambos.
Así pues, una conversación es un dispositivo de generación de conocimiento entre pares que, al contrario del diálogo, parte de la puesta en cuestión de los contextos de ambas partes. En el intercambio conversacional la verdad no se presupone, sino que queda descartada desde el principio. Una conversación jamás es aquello que nosotros nos proponíamos conducir, sino una situación en la cual nos vemos inmersos a medida que se desarrolla.
En este ámbito ya no tenemos una conversación pura, una manera de hablar en la que optemos por hablar en verdad con toda la profundidad y modestia que la expresión implica, una lengua que haga imposible la falsedad.
Una manera de ejemplificar el proceso de comunicación es el debate. Éste es un acto de comunicación y exposición de ideas diferentes sobre un mismo tema entre dos o más personas, que será más completo a medida que los argumentos expuestos vayan aumentando en cantidad y en solidez de sus motivos. La finalidad directa y expuesta a conocer las posturas, bases y argumentos funcionales de las distintas partes de una discusión indirectamente puede cumplir un rol de aprendizaje y enriquecimiento para quienes participan en el mismo.
Así mismo, pueden eventualmente cambiar a otra postura o profundizar y enriquecer la propia, aunque esa no es la finalidad o el principal motivo de un debate. Por lo tanto, su objetivo no es tanto llegar a la verdad del asunto tratado, sino intentar vencer o convencer al contrario con los argumentos que cada parte expone.
Es decir, un debate se asimila a un combate de boxeo en el que el objetivo es ganar al contrario ya sea por <<knock out>> o por puntos. En el transcurso del mismo ambos contendientes harán uso de sus recursos y artimañas para derrotar al rival ya sea de forma aplastante, si su grado de superioridad es mayor, o bien por los puntos si las fuerzas de los dos combatientes están más igualadas.
La función es entretener al público, darle espectáculo y, éste es mayor, cuando los dos contendientes son de mayor nivel y sus fuerzas están más igualadas. Este punto obliga a cada uno de los contendientes a entrenarse y esforzarse cada vez más y se establece entre los mismos una realimentación positiva. Cuanto mejor es el rival, más me tengo que esforzar para superarle y, por tanto, en mejor púgil me he de convertir y viceversa.
Es la mentalidad y la filosofía de la época. La fuerza es el principal argumento y la dialéctica sucumbe al debate que se torna en combate dialéctico. Un combate, que en este caso, se resuelve por los puntos. No se pretende destruir al contrario, tan solo vencerlo y, en el mejor de los casos, convencerlo u obtener alguna concesión o acuerdo parcial.
La verdad queda relegada a un segundo plano subyugada a la voluntad de poder impuesta por el nihilismo y su relatividad ya en pleno vigor en esta época.
Mientras tanto, el público asiste entusiasmado a un espectáculo, a un entretenimiento, un divertimento, a una partida de ajedrez, a un combate de esgrima entre dos oponentes que, a pesar de sus notables diferencias físicas y aparentes posiciones intelectuales contradictorias, son las dos caras de la misma moneda. Los dos juntos forman un único hombre verdadero, pero por separado, no es que representen al hombre medio (common man), es que son medio hombres.
La aparición del diálogo entre dos seres humanos se produce en la Antigüedad grecolatina clásica y resulta ser una evolución las tecnologías de la información y las comunicaciones frente a la oralidad existente en la época y es una de las grandes revoluciones de la humanidad previa a la aparición de la escritura.
Por primera vez, la comunicación consiste en pedir a un interlocutor que repitiera lo que había dicho y explicara lo que quería decir. Es decir, la función originaria de la pregunta dialéctica era simplemente obligar al interlocutor a repetir una enunciación ya hecha, con la premisa tácita de que la enunciación era en cierto modo insatisfactoria y que era mejor formularla de nuevo.
Con la dialéctica nacía un nuevo vocabulario de preguntas y respuestas y la nueva sintaxis, que modificaba en sus raíces la cultura oral, repetitiva y poética, basada en la memorización y las imágenes, se convertía en un discurso donde se presenta una tesis (visión de una concepción), una antítesis (visión de los problemas de la concepción expuesta).
De la confrontación surge la síntesis que es una resolución o nueva comprensión del problema. Y así se formuló una nueva mentalidad y la fuente cultural de la que nació la filosofía y la ciencia y que ha pervivido hasta nuestros tiempos.
Por tanto, el diálogo es un dispositivo de generación de conocimiento consistente en el intercambio de información/conocimiento entre pares que parten del no cuestionamiento de un determinado grupo de contextos, valores y significados. Prácticamente la totalidad del intercambio científico es diálogo.
El diálogo es la forma más frecuente de desarrollo de conocimiento en una comunidad, pero cuando se plantea entre pares de comunidades distintas, el diálogo solo puede ser una imposición de unos contextos, de unos significados sobre otros. Es, en este sentido, de naturaleza opuesta a la conversación, que plantea el intercambio desde la puesta en cuestión de los contextos de ambos.
Así pues, una conversación es un dispositivo de generación de conocimiento entre pares que, al contrario del diálogo, parte de la puesta en cuestión de los contextos de ambas partes. En el intercambio conversacional la verdad no se presupone, sino que queda descartada desde el principio. Una conversación jamás es aquello que nosotros nos proponíamos conducir, sino una situación en la cual nos vemos inmersos a medida que se desarrolla.
En este ámbito ya no tenemos una conversación pura, una manera de hablar en la que optemos por hablar en verdad con toda la profundidad y modestia que la expresión implica, una lengua que haga imposible la falsedad.
Una manera de ejemplificar el proceso de comunicación es el debate. Éste es un acto de comunicación y exposición de ideas diferentes sobre un mismo tema entre dos o más personas, que será más completo a medida que los argumentos expuestos vayan aumentando en cantidad y en solidez de sus motivos. La finalidad directa y expuesta a conocer las posturas, bases y argumentos funcionales de las distintas partes de una discusión indirectamente puede cumplir un rol de aprendizaje y enriquecimiento para quienes participan en el mismo.
Así mismo, pueden eventualmente cambiar a otra postura o profundizar y enriquecer la propia, aunque esa no es la finalidad o el principal motivo de un debate. Por lo tanto, su objetivo no es tanto llegar a la verdad del asunto tratado, sino intentar vencer o convencer al contrario con los argumentos que cada parte expone.
Es decir, un debate se asimila a un combate de boxeo en el que el objetivo es ganar al contrario ya sea por <<knock out>> o por puntos. En el transcurso del mismo ambos contendientes harán uso de sus recursos y artimañas para derrotar al rival ya sea de forma aplastante, si su grado de superioridad es mayor, o bien por los puntos si las fuerzas de los dos combatientes están más igualadas.
La función es entretener al público, darle espectáculo y, éste es mayor, cuando los dos contendientes son de mayor nivel y sus fuerzas están más igualadas. Este punto obliga a cada uno de los contendientes a entrenarse y esforzarse cada vez más y se establece entre los mismos una realimentación positiva. Cuanto mejor es el rival, más me tengo que esforzar para superarle y, por tanto, en mejor púgil me he de convertir y viceversa.
Es la mentalidad y la filosofía de la época. La fuerza es el principal argumento y la dialéctica sucumbe al debate que se torna en combate dialéctico. Un combate, que en este caso, se resuelve por los puntos. No se pretende destruir al contrario, tan solo vencerlo y, en el mejor de los casos, convencerlo u obtener alguna concesión o acuerdo parcial.
La verdad queda relegada a un segundo plano subyugada a la voluntad de poder impuesta por el nihilismo y su relatividad ya en pleno vigor en esta época.
Mientras tanto, el público asiste entusiasmado a un espectáculo, a un entretenimiento, un divertimento, a una partida de ajedrez, a un combate de esgrima entre dos oponentes que, a pesar de sus notables diferencias físicas y aparentes posiciones intelectuales contradictorias, son las dos caras de la misma moneda. Los dos juntos forman un único hombre verdadero, pero por separado, no es que representen al hombre medio (common man), es que son medio hombres.
->YO: Me quedo en tu síntesis desde mi antítesis, los que entendemos de "deber ser" no entendemos de debates, o se es o no se es, nada queda fuera de la ley o costumbre. Di que es cosa del derecho, pero lo prefiero a él y a la fuerza del entendimiento y la coacción ponderada que al ardid sibilino de los comunicadores.
Por favor, perdóname pero tengo cosas que hacer en este momento.
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