-Posts de FH y f & Co.
1º)
"No obres nunca apasionado. ¿Por qué quieres entrar en el mar en plena tormenta?"
-Teógenes.
"Los deseos son como los peldaños de una escalera: cuantos más asciendes, menos seguro te encuentras."
-Arturo Graf.
-Mis comentarios.
1º)
El Sabio Solón de Atenas decía:
"Ocúpate en cosas serias."
Pero no dijo cuál era el grado de seriedad, ¿cuál es el grado de seriedad de "el mar"?
El filósofo presocrático Meliso (4) dijo:
"Nada que tenga principio y fin es eterno ni infinito."
Por lo tanto, nos debemos de ocupar de encontrar principio y fin a la infinitud de el mar como las pasiones.
¡Gracias por el post y buen día!
Esto se supone que es acabar con la infinitud de "el mar" en las pasiones, como bien se decía en el anterior post.
En la máxima capital 23ª de Epicuro, se dice lo siguiente:
"Si te opones a todas las sensaciones no tendrás siquiera un punto de referencia para juzgar las que dices ser falsas."
Luego, formar una dualidad o deseo, te inhabilita para poder ejercer cualquier tipo de argumento, precisamente porque tienes principio y fin. Eso, en teoría, condena tu argumento.
¿Cuál es la respuesta que dan sus seguidores, a través de su explicación materialista?
Lucrecio nos decía en su poema científico "La naturaleza de las cosas" (libro III; 760-770) lo siguiente:
"Pero dicen que las almas de hombres pasan siempre a cuerpos humanos, preguntaré sin embargo por qué de sabia puede volverse necia y no hay niño alguno prudente ni potro de yegua tan diestro como la fuerza poderosa de un caballo. Recurrirán sin duda a que en un cuerpo tierno se enternece la mente. Pero si esto ya ocurre, es necesario admitir que el alma es mortal, puesto que habiéndose cambiado tanto a través de los miembros pierde la vida y sensibilidad anterior.
O ¿cómo la fuerza del alma podrá, fortalecida a la par con cada cuerpo, alcanzar la ansiada flor de la vida, si no es copartícipe en el origen primero?"
El tener principio y fin en tu hijo, según el materialismo, te convierte en objeto de una nueva vida, no en una continuación sino en una coparticipación.
Así es, al menos, como opinaban los antiguos materialistas sobre las pasiones, "el mar" y el alma.
¡Gracias por el post y buen día!
El mismo Sabio, Solón de Atenas, decía:
"No digas cosas más justas que tus padres."
Es obvio que para combatir la indecisión te has de parecer a tus padres en la práctica totalidad de los puntos. Hay un koan zen, llamado "Ir y volver", que nos habla de ese punto de indecisión que tiene el hecho de tener un principio y un fin, y nos dice así:
"Un monje le preguntó a su maestro: "¿Qué piensas de un monje que se va del monasterio y no vuelve nunca?". El maestro dijo: "Que es un necio desagradecido". El estudiante preguntó entonces: "¿Qué piensas de un monje que se va del monasterio, pero vuelve otra vez?". El maestro dijo: "Que se acuerda de los beneficios"."
Aquí tenemos dos dualidades, una que es indecisión total, que está representada por la dualidad el "no volver nunca-necedad desagradecida", y otra que es la indecisión parcial, que está representada por la dualidad "irse pero volver-acordarse de los beneficios". Por lo tanto, en algún momento histórico se separó el materialismo de su espiritualidad, provocando su indecisión.
Por consiguiente, acordarse de los beneficios paternos es acabar con la indecisión.
¡Gracias por el post y buen día!
1º)
"No obres nunca apasionado. ¿Por qué quieres entrar en el mar en plena tormenta?"
-Teógenes.
2º)
-Arturo Graf.
1º)
El Sabio Solón de Atenas decía:
"Ocúpate en cosas serias."
Pero no dijo cuál era el grado de seriedad, ¿cuál es el grado de seriedad de "el mar"?
El filósofo presocrático Meliso (4) dijo:
"Nada que tenga principio y fin es eterno ni infinito."
Por lo tanto, nos debemos de ocupar de encontrar principio y fin a la infinitud de el mar como las pasiones.
¡Gracias por el post y buen día!
2º)
En la máxima capital 23ª de Epicuro, se dice lo siguiente:
"Si te opones a todas las sensaciones no tendrás siquiera un punto de referencia para juzgar las que dices ser falsas."
Luego, formar una dualidad o deseo, te inhabilita para poder ejercer cualquier tipo de argumento, precisamente porque tienes principio y fin. Eso, en teoría, condena tu argumento.
¿Cuál es la respuesta que dan sus seguidores, a través de su explicación materialista?
Lucrecio nos decía en su poema científico "La naturaleza de las cosas" (libro III; 760-770) lo siguiente:
"Pero dicen que las almas de hombres pasan siempre a cuerpos humanos, preguntaré sin embargo por qué de sabia puede volverse necia y no hay niño alguno prudente ni potro de yegua tan diestro como la fuerza poderosa de un caballo. Recurrirán sin duda a que en un cuerpo tierno se enternece la mente. Pero si esto ya ocurre, es necesario admitir que el alma es mortal, puesto que habiéndose cambiado tanto a través de los miembros pierde la vida y sensibilidad anterior.
O ¿cómo la fuerza del alma podrá, fortalecida a la par con cada cuerpo, alcanzar la ansiada flor de la vida, si no es copartícipe en el origen primero?"
El tener principio y fin en tu hijo, según el materialismo, te convierte en objeto de una nueva vida, no en una continuación sino en una coparticipación.
Así es, al menos, como opinaban los antiguos materialistas sobre las pasiones, "el mar" y el alma.
¡Gracias por el post y buen día!
3º)
"No digas cosas más justas que tus padres."
Es obvio que para combatir la indecisión te has de parecer a tus padres en la práctica totalidad de los puntos. Hay un koan zen, llamado "Ir y volver", que nos habla de ese punto de indecisión que tiene el hecho de tener un principio y un fin, y nos dice así:
"Un monje le preguntó a su maestro: "¿Qué piensas de un monje que se va del monasterio y no vuelve nunca?". El maestro dijo: "Que es un necio desagradecido". El estudiante preguntó entonces: "¿Qué piensas de un monje que se va del monasterio, pero vuelve otra vez?". El maestro dijo: "Que se acuerda de los beneficios"."
Aquí tenemos dos dualidades, una que es indecisión total, que está representada por la dualidad el "no volver nunca-necedad desagradecida", y otra que es la indecisión parcial, que está representada por la dualidad "irse pero volver-acordarse de los beneficios". Por lo tanto, en algún momento histórico se separó el materialismo de su espiritualidad, provocando su indecisión.
Por consiguiente, acordarse de los beneficios paternos es acabar con la indecisión.
¡Gracias por el post y buen día!



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