-Post de f & Co.
Seguimos con las polémicas y las discusiones (a tenor de lo que nos decía ayer Juan Luis Vives). Hoy vamos con Santiago Ramón y Cajal.¿Sois discutidores? ¿Preferías evitarlas? ¿Le veis sentido a discutir? ¿Por qué?
-Mi comentario.
Lo primero que hay que saber, para si somos discutidores, es qué es un "medio sagrado" o "medium", un "medio normal" o "medius" y la "buena fe", que puede ser "medius fidus" o "me dius fidus".
Por medium tenemos los siguientes significados:
->El medio, centro.
->Espacio, intermedio, intervalo (de tiempo).
Por medius tenemos los siguientes significados:
->Medio, intermedio, lo que está en medio.
->Ambiguo, dudoso.
->Indeciso, irresoluto, neutral.
->Cosa de, o medio día.
->Medio, que es la mitad de alguna cosa.
->Mediano, ordinario, común.
->Medido, moderado.
->Que concilia dos cosas contrarias, que se interpone, mediador, medianero.
Por "medius fidus" o "me dius fidus" se entiende:
->Por Hércules, a fe mía, juramento de afirmación y que traducido literalmente es: "Favorezcame el Dios Fidio (el mismo que Júpiter y Hércules, dios de la buena fe)".
La diferencia entre la primera buena fe y la segunda buena fe es que en la primera se tienen en cuenta a las partes por los medios (medius fidus o Hércules), y en la segunda se tienen en cuenta las creencias (me dius fidus o Júpiter). Es como decir que es la diferencia entre "he puesto todo de mi parte para que salgas adelante" y "este problema se hubiera solucionado si te hubieras atenido al tenor literal de la palabra", lo que en derecho (desde el Código civil romanista que tenemos) se conoce como "buena fe" (Art. 7 CC; 11.1 y 542.2 LOPJ; 106.1 LO 4/1987).
Por lo tanto, ser discutidor implicaría no ser amigo del centro o no estar centrado, sino más bien ser filomedista en el sentido que expliqué ayer, que va en contra de lo que es la buena fe.
El porqué las prefiero evitar sería cuestión de recurrir a la palabra de Aristóteles en "Política" (Libro V; 1306b, 16). Este dice así:
"[...] pero lo aplicaron de modo partidista, los de Heraclea contra Euritión y los de Tebas contra Arquias (sus enemigos se ensañaron con ellos hasta atarlos al yugo en el ágora)."
Ese es el destino de toda discusión porfiada en el que se atiende sin "buena fe" a los medios, que al final uno se propasa.
Para saber si le veo sentido a una discusión pondré una parte de la "Constitución de los atenienses" (48; 5), de Aristóteles, en la que se atiende a la buena fe y a lo sagrado de lo intermedio o centro:
"Una vez que éste la ha recibido y leído, en caso de formular un veredicto condenatorio, remite las denuncias de carácter privado a los jueces de demos que administran justicia en esa tribu, y a los tesmótetas notifica por escrito las denuncias de carácter público. Si los tesmótetas se hacen cargo de ellas, dan trámite a su vez ante el tribunal a la denuncia de rendición de cuentas y el veredicto que emitan los jueces, ése es firme."
Las discusiones menores se juzgan por medios menores, las mayores por medios mayores y las públicas por medios elevados públicos, ese es el "medium".
El porqué es bien sencillo, rehúso a caer en el filomedismo porque he tenido experiencias en otros foros, y en otras ocasiones, en las que he intentado ser adecuado a la "buena fe" del momento y discutir sólo sirvió para poner aún peor las cosas. Tampoco soy de los de llevar un filomedismo encubierto por la justicia, como se hace hoy. Por ello es por lo que Cesare Beccaria ("De los delitos y de las penas"; "24. Ociosos") nos advierte de la siguiente manera:
"El que turba la tranquilidad pública, el que no obedece a las leyes, esto es, a las condiciones con que los hombres se soportan y se defienden recíprocamente, debe ser excluido de la sociedad, quiero decir desterrado de ella. Esta es la razón por la cual los gobiernos sabios no consienten en el seno del trabajo y de la industria aquel género de ocio político que los austeros declamadores confunden con el ocio que proviene de las riquezas bien adquiridas. Ocio que es útil y necesario a medida que la sociedad se dilata y la administración se estrecha. Llamo ocio político aquel que no contribuye a la sociedad ni con el trabajo ni con las riquezas, que adquiere sin perder nunca, que venerado del vulgo con estúpida admiración, mirado por el sabio con compasión desdeñosa hacia las víctimas que le sirven de alimento; que estando privado del estímulo de la vida activa, cuya alma es necesidad de guardar o aumentar las comodidades de la misma vida, deja a las pasiones de opinión (que no son las menos fuertes) toda su energía. No es ocioso políticamente quien goza del fruto de los vicios o de las virtudes de sus mayores y vende por placer actuales el pan y la existencia a la industriosa pobreza, que ejercita en paz la tácita guerra de la industria con la opulencia en lugar de la incierta y sanguinaria con la fuerza. Por esto deben las leyes definir cuál ocio es digno de castigo y no la austera y limitada virtud de algunos censores.
Cuando en un ciudadano acusado de un atroz delito no concurre la certidumbre, pero sí gran probabilidad de haberlo cometido, parece así es necesario un estatuto, el menos arbitrario y el más preciso que sea posible, el cual condene a esta pena la persona del que ha puesto a la nación en la fatal alternativa de temerlo o de ofenderlo; pero siempre reservándole el sagrado derecho de probar su inocencia. Mayores deben ser los motivos contra un nacional que contra un forastero, contra un indiciado por la primera vez que contra el que ya lo ha sido otras."
¡Gracias por el post y buen día!

Comentarios
Publicar un comentario