Un previo que me marco

¿Alguna vez os habéis preguntado porqué el querer a alguien es tan difícil? Sucede que para ello has de cumplir una serie de condicionantes que en todos los grupos humanos, sean sociales o no, se han de cumplir. Hay cosas que son imposibles, pues, en una relación.

De esas cosas imposibles en una relación, me he parado a pensar que existe toda una serie de ellas que son de difícil alcance, como:

1)  Ser uno de millones.
2)  Tocar sin tocar.
3)  Ser abierto sin decir gran cosa.
4)  Cauto sin ser retirado.
5)  Conducido sin ser común.
6)  Amoroso siendo rastrero.
7)  Capaz siendo no dejado.
8)  Pensador siendo aterrante.
9)  Caprichoso siendo bendito.
10)  Potente siendo onanista.

Estas son 10 de las cosas que esta noche española de perfectos colores anaranjados y azulados se me ha ocurrido pensar para vosotros. Pero no os preocupéis, normalmente no suelo dar ejemplos sin soluciones:

A la cuestión nº1 os digo que un poco de amor propio y una personalidad despierta abren muchas puertas.
A la cuestión nº2 os aseguro que, cualquier ilusión en masculino o femenino que tengáis, necesita una comprobación con la realidad.
A la cuestión nº3 os digo que ser abierto y decir grandes cosas normalmente se confunde con lo soez, y pocas cosas nacerán de ello.
La cautela tiene una cosa que no tiene cualquier otra virtud, que necesita de retiro, es una de las que llamo pacíficas.
En la cuestión nº5 os comento que puedes conducir tu vida de múltiples maneras, pero que lo común suele ser territorio prohibido para los que yerran.
El amor y los instintos bajos no casan, o eres una persona que ve la claridad de este, o por muy preparado que estés, no vendrá nadie a tocar a tu puerta.
No conozco a nadie que realmente haya sido dejado por capaz, sino más bien por inconsciencia de la otra parte de la relación.
Con la 8ª cuestión digo que puedes decir que tienes arte, este es el recurso de los ímprobos.
No hay bendición con capricho, ¿estamos hablando de una bendición sumeria?
Una vez tuve un amigo que de joven se mataba a pajas, decía que era lo más placentero del mundo, sufrió una depresión y dejó de pajearse, al tiempo le empezaron a salir yagas en el pene. No era potencia, era prepotencia, recordad lo que os dije en su día con lo de darle todo a "la pierna"...

En fin, creo que hoy os he compensado con 10 temas a desarrollar próximamente. Mañana regreso a la actividad común, a quien haya incomodado la temática, sepa que por más que mire a otro lado no dejará de ser verídica.

¡A más ver!

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