-Post de f & Co.
Carmen Martín Gaite (1925). Novelista española.
-Mi comentario.
Cuando alguien me habla de cambiar al prójimo me preocupa la persona que siquiera lo menciona, ya que en el "Emilio o De la educación" (pag. 268), de Jean-Jacques Rousseau, se dice:
"Si él mismo os pregunta, responded cuanto haga falta para alimentar su curiosidad, no para saciarla; sobre todo, cuando veáis que en lugar de preguntar para instruirse se pone a delirar y abrumaros a preguntas tontas, deteneos al instante; seguro que entonces ya no se preocupa de la cosa, sino sólo de esclavizaros a sus preguntas. Hay que atender menos a las palabras que pronuncia que al motivo que le hace hablar. Esta advertencia, hasta ahora menos necesaria, se vuelve de la mayor importancia tan pronto como el niño empieza a razonar."
Cuando tienes a un desconfiado, que parece sabérselas todas, no puedes hacer nada por él, aunque le des mil y una explicaciones, ya que su problema es de tipo biológico.
La causa más frecuente es la apuntada por el "refrán de izquierdas" que dice:
"El celoso,
muere bilioso."
Es de saber que un exceso de bilis - https://bit.ly/2WUrKaB -, producida por el hígado, es la causa principal de esta forma de ser tan estúpida y sin remedio, y sobre la que no puedes decir nada, ya que normalmente procede de una alimentación deficiente.
Por eso es por lo que principalmente no trato de cambiar a nadie en especial si no lo he visto comer antes, en cuyo caso le suelo invitar a una comida a la semana o al mes en mi casa y me suelo preocupar de su salud si es amigo.
Eso es lo que veo.
¡Gracias por el post y buenas noches!

Comentarios
Publicar un comentario